LA GUERRERA VENGADORA: FERCHI
"Lo que pasa es que a ustedes les encanta que les endulcen el oído, por eso las engañan" dijo Gustavo levantando sabihondo la ceja mientras conversaba con Fernanda, la recepcionista de 25 en la oficina de uno de sus proveedores. "Yo por eso jamás digo algo que no siento" finalizó mientras arrugaba la nariz caminando hacia afuera. La vida era simple, le disgustaban las complicaciones y los dramas que traían consigo las promesas y los futuros imaginarios que se tejían las mujeres. Él jamás prometió nada. nunca dijo algo que no sentía, y en ninguna parte de su cuerpo encontraba razones para volver a eso que tenía con D. Aquella noche de abril le dejó una sensación de tedio y desinterés que germinaba en una apatía simbionte estrangulando sus entrañas. La mañana siguiente se levantó a las 7:45, como siempre y cumplió su rutina, como siempre. Un regaderazo rápido. Café negro y pan con mantequilla, el periódico gratuito del crucero, y la seguridad del taller y ...







