Ser feliz AHORA
Hastiada y poco contenta con el modo en que estaba coexistiendo en pareja decidí, hace un par de años, buscar la vida que deseaba. Llevaba ya un camino recorrido en el desarrollo personal y el proceso de autoconocimiento, así que "merecer", "ser" y "abundancia" eran conceptos conocidos en mi cabeza... malinterpretados de manera tal que se acomodaba a lo material si lo vinculaba con maneras de ser "espirituales", "bondadosas" y "desinteresadas" de mi parte (todas actuadas tan magistralmente por mi ego, que me las creía de verdad). Pasé por el espejismo de la pareja en la obligación de traerte la felicidad y hacer por ti y para ti lo que sea que te dé tranquilidad, alegria, sustento y orgullo, cosas que solemos esperar algunas mujeres sobre la vida en pareja y el matrimonio.
Me frustré, no estaba recibiendo lo que merecía y él no estaba haciendo nada al respecto. Una tarde, lavando platos, vi a través de la ventana el limón floreciendo en pleno invierno, embelesada entre reconocer el coraje del limón por florecer en ese momento y la bondad de regalarme sus frutos escuché una voz en mi interior que me dijo "dudo mucho que el plan de Dios para ti sea trapear pisos y lavar platos todo el día". El mensaje fue lo suficientemente claro y concreto como para seguir distraída en esa ilusión de lo que significaba mi esposo en mi vida, y como magia empecé a tener flashazos de comprensión (con el alma, no con la cabeza) sobre mí y mi relación.
La forma como me relaciono con él es la forma como me relaciono conmigo misma.
➛ Mis expectativas de él, son las expectativas que tengo sobre mí misma.
➛ La forma como le exijo a él, es la forma en la que me exijo a mí misma.
➛ La forma en que le juzgo y califico, es la forma en que me juzgo y califico a mí.
➛ Lo que me molesta de él, me molesta de mí, pero lo escondo.
➛ Lo que me gusta de él, es lo que me gusta de mí.
➛ Lo que menos soporto, es eso en lo que más me he estado exigiendo a lo largo de los años sin lograr resultado.
Decidí empezar a trabajar conmigo, y la primera decisión fue ser menos severa en mis juicios sobre mi persona, en mis rutinas, mis defectos, los pequeños y grandes pecados. Ser suave, comprensiva, empática, paciente, amorosa, tal como quería que fuera él. Decidí también mover mi propia energía estancada entre mi recámara, las de mis hijos, la cocina y la lavandería de mi casa. Salí a buscar un lugar donde ejercer mi profesión de manera remunerada, esa que seguí por ser un don y una pasión y que siempre habitó en la creencia "de eso no vas a vivir".
Una vez que empecé a ser paciente conmigo misma, me inundó la confianza, es imposible no vivir de lo que te apasiona. Una decisión fue llevando a la otra, hasta que me encontré en una realidad totalmente distinta, enmedio de una historia en la cual la comunicación con mi esposo y mis necesidades comenzaron a evolucionar. Empecé a CREAR mi realidad, y no tenía que ver con lo externo ni con la provisión material de mi pareja, sino con la decisión de habitar mis propias decisiones y aceptar la responsabilidad de mi poder, el poder con el que he nacido, del cual soy consciente pero había decidido alojar en una de tantas creencias "disfuncionales" en mi vida. Lo cierto es que empecé a darme cuenta de otras cosas disfuncionales y una a una sigo trabajando con ellas. Todo se va dando, como si fuera magia, como si el universo supiera que estoy en una búsqueda y en la construcción responsable de mi realidad.. Herramientas, personas, situaciones, palabras, anécdotas, todo alineado a mi meta.
La felicidad se empezó a convertir en una invitada constante a mis coloquios conmigo misma, siempre acompañada de gratitud, aceptación y confianza.
Hoy quiero y elijo respetar mi propio proceso, estoy en el camino, no he llegado a donde sé que puedo llegar, renacer no es algo que se haga de la noche a la mañana, hay que elegirlo y poner manos a la obra, ser feliz no es cosa de las circunstancias, nadie te lleva ahí, es una decisión personal, es mi propia batalla que requiere de enfoque, constancia, trabajo duro y paciencia y por supuesto, solo depende de mi.


Hola !! desde ayer traigo rondando por mi loca cabeza la idea de escribir desde mi hoy como ha sido vivir con mi antes Mar Ido y mi ahora amado (es el mismo) solo son otros momentos jajaja que loco estamos conectadas
ResponderEliminarNunca Nunca dejes de escribir nos confronta y nos salva ! algo asi como la danza
Qué lindo!!! Volver con el amado...¡me encanta!
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