ME DECLARO RESPONSABLE 1: SI NO ERES PARTE DE LA SOLUCIÓN, ERES PARTE DEL PROBLEMA
Hace algunos años, en un taller de liderazgo, el señor Jorge Haddock, excelente Coach y admirable ser humano, dio inicio a la sesión con una tarea de la que seguí instrucciones al pie de la letra, la tarea consistió, más o menos, en enlistar 50 hechos o situaciones que te desagradaban, en el mundo, en tu vida personal, dentro de tu círculo familiar. Con las ínfulas egoícas de mi ser, "preocupado por el mundo" terminé y esperé a que los demás lo hicieran. Una vez habiendo terminado la última persona, Jorge añadió, a cada una de esas frases le vas a agregar en un principio "Me declaro responsable por...." y ahí fue donde pensé...WHAT????? Sobra decir que a pesar de no entender, y secretamente no estar de acuerdo, terminé la tarea y seguí con el taller, de hecho, seguí con mi vida, entendiendo en mi cabeza que yo tengo la culpa de lo malo que me pasa ("achis, achis") y lo peor, lo malo que le pasa al mundo ("Seguro, ¿por qué no?").
Tiempo después, siendo staff en otro taller con Athenea Garza (https://www.facebook.com/AtheneaGarzaB), otra de las coaches con las que he compartido en mi vida, ella volvió a tocar el tema, y dio una explicación; para entonces mi cabeza lo masticó mejor, lo resumiré lo más simple que se me ocurre "si no eres parte de la solución, eres parte del problema".
Debió pasar un tiempo, y con ese tiempo, la vida, para que mi persona, fuera de pretensiones egotistas, comprendiera la situación.
Siempre me consideré una buena persona (de bondades hablamos luego), una persona limpia y responsable, y juzgaba desde ese sillón laureado a la gente que botaba basura desde las ventanillas de sus autos, a los que dejaban de limpiar las heces de sus mascotas en los parques, y a quienes consumían comida rápida en los parques y plazas y dejaban sus rastros sin más ni más, "gente cochina", "gente desconsiderada", "¿en qué piensan?" "son como animales". Y así, juzgando, en un abrir y cerrar de ojos la vida me invitó a cambiarme los zapatos de profesionistaconpocotiempo a los de amadecasaymadreatiempocompleto. La perspectiva se modificó desde mi vivencia, y cuando me di cuenta de la cantidad de basura que generaba, de la cantidad de químicos que utilizaba contaminando el aire, el agua, la tierra y todo tipo de vida alrededor, de la cantidad de químicos utilizados en la comida procesada que de manera normal compramos en los automercados, una especie de veinte me cayó ¡Cling! y que se me presenta el Espíritu Santo en persona ( o sea, mi cerebro se iluminó).
SI NO SOY PARTE DE LA SOLUCIÓN, SOY PARTE DEL PROBLEMA...Damn!
Y empezó el camino de modificar hábitos de higiene, de consumo, de alimentación; me bajé del banquito acusador, me declaré responsable. Las cosas han ido bien, el ahorro económico es notable; mi contribución al mundo es mínima aún, porque no he sido influencia para un núcleo mayor que el de mi propia familia, que aún está en camino de "declararse responsable".
Estoy en el camino, soy una neófita aún, pero he pasado a las acciones, a generar el cambio desde mi trinchera, desde la formación en mis hijos de seres humanos conscientes y felices dentro de esa conciencia; por supuesto que aún hay camino por recorrer, mucho trabajo por hacer, lo bueno es que una vez caminado, este camino no es posible desandarlo. Y si fuiste capaz de leer todo el chorizo hasta aquí, te invito a entrarle a este camino, tu cuerpo, tu familia y el mundo te lo agradecerán y recompensarán con creces. Y hasta aquí, es todo lo que quiero decir al respecto, aunque hay un millón de cosas más qué platicar, pero mi hijo mayor está griposo y vamos a seguir atendiéndolo. ¡Feliz y soleado martes!
Tiempo después, siendo staff en otro taller con Athenea Garza (https://www.facebook.com/AtheneaGarzaB), otra de las coaches con las que he compartido en mi vida, ella volvió a tocar el tema, y dio una explicación; para entonces mi cabeza lo masticó mejor, lo resumiré lo más simple que se me ocurre "si no eres parte de la solución, eres parte del problema".
Debió pasar un tiempo, y con ese tiempo, la vida, para que mi persona, fuera de pretensiones egotistas, comprendiera la situación.
Siempre me consideré una buena persona (de bondades hablamos luego), una persona limpia y responsable, y juzgaba desde ese sillón laureado a la gente que botaba basura desde las ventanillas de sus autos, a los que dejaban de limpiar las heces de sus mascotas en los parques, y a quienes consumían comida rápida en los parques y plazas y dejaban sus rastros sin más ni más, "gente cochina", "gente desconsiderada", "¿en qué piensan?" "son como animales". Y así, juzgando, en un abrir y cerrar de ojos la vida me invitó a cambiarme los zapatos de profesionistaconpocotiempo a los de amadecasaymadreatiempocompleto. La perspectiva se modificó desde mi vivencia, y cuando me di cuenta de la cantidad de basura que generaba, de la cantidad de químicos que utilizaba contaminando el aire, el agua, la tierra y todo tipo de vida alrededor, de la cantidad de químicos utilizados en la comida procesada que de manera normal compramos en los automercados, una especie de veinte me cayó ¡Cling! y que se me presenta el Espíritu Santo en persona ( o sea, mi cerebro se iluminó).
SI NO SOY PARTE DE LA SOLUCIÓN, SOY PARTE DEL PROBLEMA...Damn!
Y empezó el camino de modificar hábitos de higiene, de consumo, de alimentación; me bajé del banquito acusador, me declaré responsable. Las cosas han ido bien, el ahorro económico es notable; mi contribución al mundo es mínima aún, porque no he sido influencia para un núcleo mayor que el de mi propia familia, que aún está en camino de "declararse responsable".
- En cuestión de alimentación, pasé de los alimentos procesados a lo más natural y directo posible; muchas frutas y verduras; hierbas y granos; de las idas y vueltas con un vaso desechable en la mano, a preparar mi café en casa y llevar mi termo a todos lados; de la lata de refresco a la jarra de agua de fruta; de las papillas envasadas a las papillas naturales y del consumo obligado de carne roja y pollo, a un consumo moderado, casi inexistente.
- En cuestión de higiene personal, el uso del bicarbonato de sodio como aliado de mi higiene bucal y los jabones artesanales sin sulfatos para el cuerpo, el cabello y la cara.
- En la limpieza de la casa, eliminé los químicos, los ácidos, en fin, todo lo que viene en botella de PET, y lo reemplacé por vinagre blanco, agua y bicarbonato, con magníficos resultados y sin cargo de conciencia, ni por mi salud, ni por la salud de la tierra.
- Genero menos basura (ojalá no generara basura alguna), ya que reciclo el papel, plástico y vidrio que aún consumo en muchos productos que no he aprendido a hacer por mí misma o no encuentro más que envasados en el mercado.
- Llevo mis bolsas de tela al super y a la frutería.
- Sigo blogs de personas buscando una mejor alimentación, y un estilo de vida saludable, ya que me estimulan a un aprendizaje constante sobre cómo escuchar a mi cuerpo y el de la gente que amo. La Mamá De Rocco (https://www.facebook.com/LaMamaDeRoccoCynthiaRobleswelch); Sisy Garza, Estilo de vida funcional (https://www.facebook.com/sisygarza), son solo dos, las que más admiro hoy por hoy.
Estoy en el camino, soy una neófita aún, pero he pasado a las acciones, a generar el cambio desde mi trinchera, desde la formación en mis hijos de seres humanos conscientes y felices dentro de esa conciencia; por supuesto que aún hay camino por recorrer, mucho trabajo por hacer, lo bueno es que una vez caminado, este camino no es posible desandarlo. Y si fuiste capaz de leer todo el chorizo hasta aquí, te invito a entrarle a este camino, tu cuerpo, tu familia y el mundo te lo agradecerán y recompensarán con creces. Y hasta aquí, es todo lo que quiero decir al respecto, aunque hay un millón de cosas más qué platicar, pero mi hijo mayor está griposo y vamos a seguir atendiéndolo. ¡Feliz y soleado martes!


Comentarios
Publicar un comentario