QUEDARSE O NO QUEDARSE, HE AHÍ LA CUESTIÓN
Tal vez el desamor en la pareja sea uno de los temas más controvertidos de los humanos. Y es que destapando esta caja de Pandora, pues el tema salta en todas las direcciones; a veces es un toma y daca de acusaciones y reclamos; otras veces es una mesa redonda donde en lugar de dos son tres, o cuatro, y otras veces, el monólogo se convierte en una letanía de desaires y suspiros, donde hay dos pero se presenta solo uno. O sea, entre los problemas de las parejas hay desacuerdos, terceras personas y ausencia de interacción efectiva y eficiente. Y bueno, no soy ninguna experta, tengo poco tiempo casada y experiencia en proceso en el tema, pero en estos meses que llevo en monogamia, o sea, contando el tiempo desde que empecé a ser pareja exclusiva de mi esposo, muchas verdades se me han revelado y otros tantos consejos de abuela y bisabuela han por fin validado su existencia. Pero el tema de hoy es quedarse o no.
Hay algo que sí puedo asegurar, la veracidad de aquel consejo de la abuela "Debe ser de tu misma condición social" ¡En pleno siglo XXI y yo con mis arcaísmos! No se aceleren, no estamos siendo despectivos.
Sucede que cuando las personas son de una misma condición social, hablan un lenguaje común y tienen costumbres semejantes, se divierten de maneras más o menos comúnes o conocidas para ambos, aún sin ser practicadas por los dos, y hasta se alimentan y beben más o menos parecido, sus gustos y costumbres se asemejan y el nivel de educación, roce y formación académica les da temas para hablar y temas por descubrir de interés común. Cuando la condición social es distinta, lo siento, pero podría decir que los únicos lugares comúnes a los que arribarán con regularidad serán la cama y la cama y....ah. sí, la cama. Cuando la persona se encuentra en la cúspide del enamoramiento ve a su consorte con ojos optimistas, los pequeños detalles se minimizan, los grandes detalles se ignoran o se ven como "áreas de oportunidad" en las que el "amor" será suficiente, PERO NO LO ES, porque ese amor ciego que no se da ni se recibe a corazón abierto y mente dispuesta, es un amor de fantasía, construido sobre deseos e imaginaciones, en el que los hechos que cuentan, se van esparciendo como viruelas purulentas que atacan la superficie de a poquito, pero que vienen de muy hondo en el sistema.
Sucede que cuando las personas son de una misma condición social, hablan un lenguaje común y tienen costumbres semejantes, se divierten de maneras más o menos comúnes o conocidas para ambos, aún sin ser practicadas por los dos, y hasta se alimentan y beben más o menos parecido, sus gustos y costumbres se asemejan y el nivel de educación, roce y formación académica les da temas para hablar y temas por descubrir de interés común. Cuando la condición social es distinta, lo siento, pero podría decir que los únicos lugares comúnes a los que arribarán con regularidad serán la cama y la cama y....ah. sí, la cama. Cuando la persona se encuentra en la cúspide del enamoramiento ve a su consorte con ojos optimistas, los pequeños detalles se minimizan, los grandes detalles se ignoran o se ven como "áreas de oportunidad" en las que el "amor" será suficiente, PERO NO LO ES, porque ese amor ciego que no se da ni se recibe a corazón abierto y mente dispuesta, es un amor de fantasía, construido sobre deseos e imaginaciones, en el que los hechos que cuentan, se van esparciendo como viruelas purulentas que atacan la superficie de a poquito, pero que vienen de muy hondo en el sistema.
A propósito de esto, les cuento que estoy viendo la famosísima serie ochentera de DALLAS, sí esa donde el malvado JR Ewing hace y deshace a su antojo las autoestimas de la mayoría de los personajes. Pues en el capítulo de anoche (Temporada 3, Cap. 19), el capataz del rancho Raymond Krebbs, rompe su relación con Donna Culver, porque precisamente se ha dado cuenta que provienen de mundos distintos. Ella insiste, él se mantiene firme, la relación termina y mi esposo se queda con un palmo de narices y dice "¿¡¿Por?!?" A lo que yo contesto, sin expresión: "Ella es muy distinta a él, tarde o temprano se aburrirá" Y voy a explicar porqué, para que lleguemos al verdadero meollo del asunto.
Para mí es verdad aquello de que el amor todo lo puede y que habiendo amor todo es posible, de hecho, sé que ES una realidad. Lo que sucede es que Raymond no se siente a la altura de Donna, y cree con toda la convicción de su corazón que nunca lo estará, además de eso, tampoco está dispuesto a aprender de ese otro mundo y participar de él, no le interesa, lo que él manifiesta, al menos lo que se deja ver en sus diálogos, es que a él lo que le interesa son las vacas y el rancho, y sus intereses le parecen poco frente a los de Donna, aunque sean igual de profundos e interesantes. O sea, él no se ama a sí mismo, razón por la que no es capaz de amarla a ella y por consecuencia, estar dispuesto y abierto a todo lo que ella representaría para él en crecimiento y aprendizaje.
Para mí es verdad aquello de que el amor todo lo puede y que habiendo amor todo es posible, de hecho, sé que ES una realidad. Lo que sucede es que Raymond no se siente a la altura de Donna, y cree con toda la convicción de su corazón que nunca lo estará, además de eso, tampoco está dispuesto a aprender de ese otro mundo y participar de él, no le interesa, lo que él manifiesta, al menos lo que se deja ver en sus diálogos, es que a él lo que le interesa son las vacas y el rancho, y sus intereses le parecen poco frente a los de Donna, aunque sean igual de profundos e interesantes. O sea, él no se ama a sí mismo, razón por la que no es capaz de amarla a ella y por consecuencia, estar dispuesto y abierto a todo lo que ella representaría para él en crecimiento y aprendizaje.
Mundos distintos (autoestimas dispares).
Por ahí va mi conclusión, pueden venir de mundos diferentes, pero sin autoestima, sin disposición de aprender de sí mismo y del otro, sin apertura al riesgo de explorar en un mundo desconocido que te abre la puerta al encontrarte (en toda la extensión de lo que la palabra encuentro se refiere) con esa otra persona en tu vida, (que ha venido a coincidir contigo para abrir tu visión y condición humana), sin eso folks, no puede haber nada, sino cama. Y la onda tiene que venir de los dos, uno solo no puede con ese paquetazo.
La vida en pareja implica crecimiento constante, incomodidad extrema, disposición a aprender, arriesgarse a equivocarse, hacer lo que nunca se ha hecho, hacer el ridículo, caer y levantarse y no volver a caer en el mismo lugar, apreciar los dones y sinsabores del otro, estar dispuesto a encontarse y desencontrarse y después rebuscar el lugar de encuentro, complacerse en él, regocijarse, abrazarse y amarse y volver a discordar.
La pareja es movimiento, danza, ritmo, valor y entereza. Así que, si estás dispuesto a eso, quédate, con conciencia y apertura, si no, ni le muevas, cierra esa puerta que ya se abrirán otras que te despierten el valor de amarte a ti mism@ para ser amad@.



Comentarios
Publicar un comentario