A ESTAS ALTURAS DE LA VIDA Y YO EN ESTAS FACHAS

No se por donde empezar, que compartir, y si lo pienso mucho no empiezo, asi que tecleo lo que me viene a la mente cuando una neurona como rafaga atraviesa mi cabeza y me recuerda que hace una semana planee que estos dias estaria programando mis metas personales para este ano, trazando un camino que abone paso a paso con decisiones y recordatorios de arriesgarme a todo  tratando de no ser perfecta. Recuerdo entonces  mi unico  proposito el ultimo 31 de diciembre: regresarme a mi misma la voluntad, los suenos y los deseos personales que me fui robando cautelosa en los ultimos meses.
Es un gran proposito, las personas que viven entregadas a  "otros" por encima de si mismas me entenderan: me tomo un tiempo libre de vez en vez,  puede durar entre cinco y cuarenta minutos, en ese momento me pregunto a mi misma "si no estuviera criando a mis cachorros a tiempo completo en casa, si tuviera todos mis problemas de todo tipo resueltos que estaria haciendo?"... invariablemente me veo tras un escritorio que asoma por una ventana timidamente iluminada de sol, escribiendo un libro o un articulo a publicar, tomando una taza de un rico cafe con leche o una limonada, vestida con ropa de fibras naturales en colores claros, tal vez descalza, esbelta, distinguida, serena. Es entonces cuando la alarma de la lavadora suena, me levanto de golpe y al pasar por el espejo, un pestaneo me deja una imagen que se queda fija en mi mente: mi cabello dejo de estar a la moda hace tres anos, mis ojeras son parte del outfit del dia, unos jeans viejos reinventan cada dia sus frunces dependiendo de mi ciclo menstrual y mis keds azules ya empiezan a pedir relevo. Las dos imagenes de mi misma estan distantes una de la otra, son mis facetas y siempre han estado ahi, aunque por azares del sistema  me he obligado a pensar que no se corresponden y que una es la meta deseada y la otra, la indeseada. Error. Hace tres anos tome la decision de ser mama de nuevo y  dos anos despues, las circunstancias me ayudaron a decidir hacerlo a tiempo completo en casa, con lo que implica dirigir la casa y la crianza: tal vez sea el trabajo mas arduo y menos reconocido que haya tenido, y vaya que tuve un par de malos momentos con dos jefes a lo largo de mi carrera profesional. Y no lo digo como queja, lo digo porque asi es, no hay un salario, no hay ascensos por los logros ni tampoco bonos por desempeno, no hay hora de comida ni tampoco una oficina con vista a la ciudad y mucho menos companeros que te alaban de frente mientras te critican a tus espaldas. No, en lugar de eso hay un par de vocecillas,  a veces mas, que dicen mama en todas las tonalidades posibles que puede ser dicha la palabra, ya sea para pedir consuelo, comida, abrigo, compania, ayuda, direccion, ropa limpia, calcetines perdidos, reclamos,  dinero, y un sinfin de funciones mas que tal vez no quepan aqui. Y si, hay a cambio sonrisas hermosas dirigidas a ti, primeras palabras, miradas complices y halagos y deshalagos por el sabor de la comida, el menu elegido o los ingredientes sorpresa. Hay una reta sin horario de ver quien dura mas jugando a lo que sea y quien entiende las bromas adolescentes que solo los chicos entre 12 y 19 festejan en jolgoricas o discretas carcajadas, dependiendo la ocasion. Mis dias estan llenos de momentos alegres, y tambien frustrantes, explosiones de enojo y alegria, virtud y gratitud. Todo. Y con todo eso, me doy cuenta que lo mio, lo que tiene que ver con rendir cuentas ante Caronte en las puertas de la muerte, ha sido desplazado para despues, un despues sin fecha de caducidad. Por eso me dispongo a ponerme en primer lugar, asi se trate de tomar un regaderazo decente, comprar en el super un antojo personal que no compartire con nadie o decir un no a tiempo, por supuesto sin sentir culpa.
A estas alturas de la vida y en estas fachas no me queda de otra mas que retomar las riendas de mi estilo, mi dedicacion a mi misma y el amor a mi persona, con sus luces y sombras y con todos los momentos llenos de todas sus emociones. Porque no se puede ensenar a los hijos a quererse, aceptarse y enfrentar todas sus emociones de otro modo distinto a hacerlo.

INTERACCIONES, coreografia: Sunny Savoy
Imagen: ALTA FOTOGRAFIA


Pienso, digo, siento, hago....en congruencia.

*Escrito sin acentos.

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