QUIERO SENTIRME BIEN
¿Cuántas veces lo has dicho o sentido?
¿Mientras sufres un catarrazo?, ¿con un cólico de miedo?, ¿cuando han pasado cosas tristes en tu vida y no encuentras el switch para verlo todo en technicolor?, ¿cuando discutiste con tu mejor amiga, tu mamá, tu papá o tu pareja y te sientes fatal porque no había razón para hacerlo?.
Bueno, esas serían algunas de las motivaciones que me desatarían, A MI, la exhalación de esa frase junto con un puchero infantil y la mirada de gatita perdida. Y muchas de esas veces habría esperado (en otros tiempos) que como magia aquel malestar se disipara y las cosas siguieran siendo como "antes". Pero nunca pasó. Y un buen día, sin más, escuchando el llamado del Espíritu Santo, me he dado cuenta que sentirme bien o mal no está en terceros o en circunstancias, está en mi. Que para sentirme mejor del catarro, debo reposar y encontrar en lo profundo de mi la tristeza escondida atrás del moquerío; que para que pase el cólico, sólo debo reposar mi cuerpo junto con mi alma, y saberme amada y aceptada; que si alguien se fue o falleció, la vida sigue y el amor está vivo, y que fastidiarme con mis seres más amados, solo me está poniendo un espejo de frente para trascender cualquier situación de mi espíritu que aún no acepto.
Y suena refácil..... y no lo es y sí lo es.
Porque mientras la vida pasa, empujada en la corriente de nuestras decisiones, nuestros anhelos y nuestras verdaderas intenciones, cada circunstancia vivida está siendo pura y consistentemente creada por ti y para ti. ¿Cómo? Pues no lo entiendo a cabalidad el cómo, sólo sé que he puesto mano en ello, que soy parte de este todo llamado Universo y que siendo una mínima partícula, más pequeña quizá que un electrón, tengo mi función y mis enlaces son vitales para el funcionamiento del todo. Lo que yo hago, lo que yo pienso, lo que digo y lo que anhelo, se convierte en material interestelar, ya para guiarme como un "Arrullo de estrellas" (gracias Zoé) o para perderme un rato en un enorme Hoyo Negro que parezca interminable, pero del que también saldré, si confío en mi sabiduría superior y acepto mi perfecta imperfección.
![]() |
| "La luz de Dios" Foto: Pablo González |
La paz es un estado en el que se decide vivir, no un destino a puerto. Si quieres sentirte bien, sólo házlo, y retira el poder que has conferido a otras personas. Tu vida no es de autoría colectiva, su libreto te corresponde únicamente a ti. Y cuando te veas tentado a decir a otro "Me haces feliz" Detente, respira y repite dentro y fuera de ti....¡mi felicidad se expande al lado de la tuya!
¡Feliz regreso al blog, feliz canícula!
Jess



Comentarios
Publicar un comentario