Sin saber
Un buen amigo compartió conmigo una canción hace tiempo, su voz y la letra eran con fidelidad el retrato de mi yo en ese momento. Ese mí desconocía el potencial a punto de reventar en su interior, había más, millones de partículas energéticas más de las que mi voluntad había imaginado hasta entonces. Poco a poco el amor se transformó en luz y sobretodo paz. La luz se transformó en certeza. La verdad en la mayor mentira. Los sueños en visiones de un futuro accesible. La risa en satisfacción. La tristeza en mascarada. La vida en aventura inimaginable. La imaginación en mi religión. Las palabras en vehículo de mi corazón. Soy yo, pero no soy igual y soy la misma, con los mismos defectos, la misma cara, el mismo cuerpo pero en diferente espíritu. Lo bueno más bueno. Lo menos bueno, cada vez más pequeño. Quiero lo que soy, y quiero lo que eres si es que estás cerca de mí. Cabe la posibilidad de que no existas. Es la mejor posibilidad de todas.


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