CON TODO EL MIEDO
Casi todas las madres criamos con mucho amor, y también con mucho miedo. Miedo a muchas cosas, miedo a no hacerlo bien, miedo a lastimar el corazón y el cuerpo de los hijos, miedo a no ser suficientes, miedo al peligro en las calles, miedo a las malas influencias, miedo a que sufran hambre, sueño, dolor físico, desamor. Miedo a que no alcance el dinero y miedo a que la pareja no provea, miedo a que no resulte, miedo a no poder solas, miedo a hacerlo solas aún estando en pareja, miedo a que nos venza el sueño y el hambre, a desarrollarnos profesionalmente, a no desarrollarnos profesionalmente, miedo a no formarlos bien, a que no triunfen, a que sufran, miedo a que tengan miedo. Maternamos temerosas de no saber por dónde caminar y temerosas de que aún habiendo transitado el camino, en la segunda, tercera, cuarta vez, ya no sea lo mismo. Primerizas o experimentadas, despertamos pensando en ellos, en su salud, su sueño, sus relaciones, sus problemas, sus éxitos y sus tropiezos. Cuando...






